Disciplina
Por entre las rendijas del tiempo se me escurren los minutos, desgranandose lentamente. Sin paciencia y sin prisa, los momentos aplazan lo inevitable, y requerido. Aguardo complicada, entre la falta de oportunidades para hacer mérito y la sobra de ocasiones para embarrala aún más. El viernes es la fecha límite, comunicadas ya las cuitas el sábado he de esperar casi 7 dias para cumplir con aquella merecida penitencia. Por mientras no me queda otra que sorber el amargo trago - obviamente sin azucar - y paso a paso obedecer instrucciones preparativas básicas. Ya no me hundo en la culpa, como antaño. Pero tampoco estoy cual chicha fresca, digamos… más bien que me siento con una corbata al cuello, digna, decente, obligada a ir sobre el acusado <yo> hasta que me dicten sentencia.
Algunas cosas me anticipan el futuro: conozco la sensación del padle de goma, y supongo que la del cepillo infantil será tan dura como la que recuerdo del 2004… El tercer aparatejo es técnicamente light, pero sus caracteristicas tipo transformer le pueden dar impetus diferentes. Además la sola mano disciplinadora del 26 de enero, UYSS… me dejó huellas moratosas de larga duración. Tengo miedito, “shusto” en cuotas, cada noche repasando hechos y proyectandome por 20 minutos, de bruces, culo al aire con la luz apagada. Veinte, si, casi nada… pero se me hace harto arriba de la bici, harto cuando voy tarde, harto cuando la reflexión llega al punto que mi tripa se pone de reves e involuntariamente mis nalgas se aprietan… Mi memoria epidermica, aplacando pasado y adivinando lo que vendrá.
Sé que la mirada de él es de mayor importancia que las sensaciones ahí donde la espalda pierde su nombre. Palabras, regaños, e impulsos para crecer por dentro a costa de divertirse bien, jugando harto del modo en que los jóvenes vainillas los hacen, con fuego y riesgos entretenidos. Salir del caparazón, fuegos artificiales caseros nocturnos, rodar sobre la arena. Me entero de que competir conmigo misma buscando una mejor conducta sigue siendo la tarea ardua que era en las épocas que apenas le ponia atención a mi salud. Mi conciencia e intelecto estan de acuerdo en las medidas a tomar, sin embargo mi accionar suele irse por rumbos equivocos, distantes del objetivo, enrrevesados y rebeldes. Para eso es que he hecho la promesa de honestidad, para que las riendas del esforzado jinete sean mi apoyo para retomar el curso en cuanto se desvia. Me confio en sus manos, motivador total.
Doy gracias por la experiencia por venir, por el presente, por el valor suyo al adquirir esta responsabilidad. Alegremente relajo mis músculos, porque descargué hoy mi pesar. Namás resta la fase educativa y agradable: la que me sienta bien al alma y mal donde es evidente…
Ahora la salida de madre ha sido leve. Apenas un margen deportivo, uno cuántico y uno de forma. El fondo casi intacto. Revisando mis apuntes descubrí mi auto-trampa, entonces debí decidirme a llamar, reconocer el subterfugio y preparame para lo que ambos sabemos pasará. Solamente que el modo, el cómo, yo lo ignoro… porque no es juego, es disciplina.
RAMS, miércoles 20 de febrero 2008…

Hablas de la mirada y las palabras y doy fe de que evidentemente tienes tienes razón, nos calientan el alma, aunque sniffff, snifff luego nos den duro en las nalgas.
Me gustó leerte, amiguita, esta requetebonito este blog
Ceci: el efecto de las palabras a veces es mas doloroso que el de las palmadas. Sin embargo tengo la sensación de que actaundo en conjunto si que se calientan harto ambas zonas... dejándonos sensibles a la buena conducta y bajando los decibeles de rebeldía. En general no me gusta que me lleven la contra, ni me regañen, ni me digan que tal cosa la pude haber hecho mejor... eso en la vida real. Cuando juego spank ciertos ingredientes de ello son simpáticos, rebatibles y además agregan salsa para que el spanker mezcle los ingredientes hasta quedar rendida en sus rodillas, un OTk confesando hasta lo que ni pensé en travesuriar. Pero, en los casos que el spanking viene con el apellido DISCIPLINA, pues considero indispensable el sermón, la explicación y la disposición propia de cambiar el mal comportamiento. Y es precisamente en esa parte donde las palabras y las miradas influyen más que los azotes.
MmmmMmmm ... me gustó mi elucubración jeje... la publicare aparte
Besis y abrazos querida Ceci, por ponerte a dar fe e inspirarme, gracias
kiero compartir fantasias spanking jano23@hotmail.es